jueves, 28 de febrero de 2008

Desglosando los Oscar


Sin lugar para los débiles, sí, vencieron los Coen, y se alzaron con tres Oscar (Dirección, Guión adaptado y Película, como productores) dejando como gran perdedor a Paul Thomas Anderson, para quien yo había pronosticado un Oscar consuelo al mejor Guión adaptado. Y si de guión hablamos, paradójicamente, una debutante como Diablo Cody se llevó su previsible premio para La joven vida de Juno, una distinción que no comparto.
En actuaciones, las masculinas estaban cantadas: Bardem, en reparto, por Sin lugar…, y Day-Lewis, protagónico, por su Daniel Plainview, único galardón para Petróleo sangriento, junto al de mejor Fotografía. Pero las sorpresas las encontramos entre las actrices, y los premios a Tilda Swinton, por Michael Clayton, y a Marion Cotillard, por La vie en rose, fueron lo más insospechado que nos regaló la Academia. La primera, se consagró por su muy secundario rol en el film protagonizado por Clooney, en lugar de la favorita Cate Blanchett, aunque en los últimos pronósticos venía bajando algunos escalones en su camino al premio por I´m not there. Y la segunda, además de sorprender, fue el premio que más me alegró. Si bien no ví aún la performace de Julie Christie en Lejos de ella, los mismos críticos locales resaltaron su actuación, pero a tono con el resto del elenco, y prácticamente ninguno la destacó como una actuación soberbia. En ese momento pensé: si gana como mejor Actriz, será por esos caprichos estúpidos del Oscar de premiar a una actriz querida (capricho que ocurre a menudo en las categorías de actuaciones secundarias.) Además, Cotillard tenía en contra ser una actriz de tierra y lengua extranjera, y eso cuesta en los Oscar. Pero Marion, por su conmovedora interpretación de Edith Piaf, La Mome, a la que se entregó en una transformación brillante al mejor estilo Charlize Theron en Monster (salvando las distancias), consiguió ser la mejor, y llevó un Oscar a Francia. Ese privilegio sólo lo han conseguido en dicha categoría dos actrices de idioma extranjero: Sophia Loren, por Dos mujeres y, anteriormente, Anna Magnani, por La rosa tatuada.
Fue otra ceremonia de premios compartidos. Los Coen le dieron a su film cuatro Oscar, seguidos por Bourne: ultimátum, que cosechó tres, correspondientes a Montaje, Mezcla y Edición de Sonido, y luego dos para Petróleo… y para La vie en rose (el otro fue por el Maquillaje.)
La conducción estuvo a cargo, por segundo año, de Jon Stewart, bastante sobrio al igual que la ceremonia anterior, e inferior a la performance desarrollada el año pasado por Ellen De Generes, a quién criticaron demasiado. No fue una ceremonia larga, pero sí de las más aburridas que he presenciado, y no en vano la de menor audiencia en la historia televisada del premio. Aún así, yo banco a Oscar, y miles de millones en el mundo, también. No nos importa que sea un premio vanidoso, de la industria hollywoodense, muchas veces de dudoso prestigio, sobretodo en los últimos años. Es un Oscar, y genera respeto y admiración…

No hay comentarios.: