domingo, 16 de marzo de 2008

No es película para Oscar

Hay dos campanas cuando se habla de Sin lugar para los débiles, la primera adaptación de los hermanos Coen sobre una novela de Cormac McCarthy, No es país para viejos. Por un lado, los críticos la adoran. He leído las reseñas de los diarios más importantes, y escuchado a diversos columnistas de radio y, en ese sentido, la prensa está de acuerdo en considerarla, sino una obra maestra, una gran película, por demás de consagratoria para los Coen. Sin embago, también fui testigo de otras sensaciones, entre el público mismo de la sala de cine a la que asistí para el estreno, como de alguna minoría en los medios. Algo de ruido hace esta película, hay un hueco difícil de cubrir. Y yo también lo sentí. A ver: digamos que no creo que sea la mejor película para el Oscar, ni tampoco la mejor dirigida. Sí opino que está bien escrita, aunque no perfectamente resuelta. Varios somos los que nos quedamos con una sensación de inercia ante el desenlace de esta obra, la número doce en la filmografía de los Coen. No voy a decir como muchos otros (perdón lugar común, pero yo no te voy a utilizar) que la ópera prima, Simplemente sangre, es la obra más referencial para Sin lugar para los débiles, y también superior a ésta. Tampoco voy a compararla con Fargo, una película a la que veo de veo de vez en cuando y le encuentro nuevos encantos. Sin lugar para los débiles tiene su propio sello, su determinado estilo, y es una película más que interesante, pero no apasionante. Claro que hay secuencias fenomenales, encuadres virtuososo, un buen elenco y un clima en general logrado. Pero falta algo, siento que no alcanza sólo con el recorrido de los personajes huyendo el uno del otro, y el sheriff meditando en medio de las secuencias más escalofriantes, como para darle un respiro al espectador y justificar el título de la película. Sobretodo, porque el sheriff es un veterano, que en la piel de Tommy Lee Jones no le aporta demasiado, aunque su labor haya sido muy elogiada. Es cierto que el asesino era un rol fundamental y debía ser personificado por un actor que le otorgara una gran performance. No hay dudas (no las hay) de que Javier Bardem lo consigue sobradamente, así como se destaca Josh Brolin en su papel de hombre mediocre frente a un botín millonario. El es más protagonista, un poco más al menos, que los otros dos, y mueve el hilo de la trama, bastante básica y concreta (y hasta previsible, o mejor dicho, sin sorpresas.)
El crítico Guillermo Ravaschino, en su web Cineismo.com, es uno de los pocos contreras en cuanto a críticas, y claramente habla de un tipo de película que ya hemos visto, e incluso bien representado a nivel nacional, en La parte del león, por ejemplo, un film de Aristarain de la década del setenta, o en muchos exponentes a nivel mundial, también de varios años atrás. Lo cual habla de un film digno, sí, solemne para muchos, pero que de aquí a un par de años no creo que deje una huella en la historia del cine, ni siquiera de la década. Y ojo, no es que sea una condición sine qua non, por tratarse de los Coen, pero entiéndanme: fui con tanta expectativa, por todo el ruido y contexto, que es lógico que me ocurra lo que a muchos: no me parece una gran película, nada más.

6 comentarios:

Julieta dijo...

hace falta que una película sea grande?

para mí Sin lugar para los débiles fue un film muy atrapante (sin respiros ni distracciones). me hizo saltar del asiento. me provocó risa. me dio miedo. me sorprendió. me involucró con los personajes (eso me pasa cuando me muerdo los nudillos y pienso: "que se apure/que se esconda, que no vaya/que no la mate por favor"). me dio escalofríos.
hay algunas cosas en el guión que no terminan de cerrar, en eso estoy de acuerdo. sin embargo me parece que el tema de "sin lugar paralos débiles" está por demás narrado, y esos baches son, al fin de cuentas, detalles menores sin importancia (la anecdotaylos sucesos pierdes importancia).

los pies para la reflexión sobre las huellas de la guerra, el paso del tiempo y la decadencia, el deseo de matar como rey de los deseos y otros, son mi pequeña cosecha del film.

Tomás Sala dijo...

Por fin comentarios de un lector que expresa su opinión y discrepa con lo expresado por mí! Sería muy interesante que esto termine en un debate sobre los "a favor" y los "en contra", ya sea de ésta o de cualquier película de la que habñe en el blog. De todos modos, vos hablás de que dentro del disfrute, te reiste en varias oportunidades. Yo creo que no tiene momentos graciosos, y que en definitiva reirse viendo una película de los Coen forma parte de cierto esnobismo por parte de ciertos espectadores. Con todo respeto.Porque en definitiva, qué es gracioso en la película? La escena de la cerveza en la frontera? La de la camisa del niño sobre el final? Mmm, me suena a "riámonos de esta loca ocurrencia de estos geniales guionistas..."

Julieta dijo...

definitavemente no

me rei de la estupidez del aprendiz de sheriff, y de la supuesta superioridad del sheriff. me rei de un sistema policial decadente e ingenuo. me rei del romanticismo (en el sentido de apego por el pasado). me rei de las boludeces que decia la vieja y de la ingenuidad de la esposa. me rei de los mariachis.

cuando me rio es pk me causa gracia. del snobismo no se nada. habra q leer el amante cine para saber de eso

Tomás Sala dijo...

puede ser, y como sé con quién estoy hablando, puedo creerlo en tu caso. Vamos a ver si hoy coincidimos en reirnos de ciertas cosas en la obra...

Fernando dijo...

Y con toda la furia y la paciencia del mundo le gano a mi cabeza que me dice "la de los Coen seguro esta sobredimensionada pero debieras verla. gano casi tantos Oscar's como El silencio de los inocentes, tu pelicula favorita". Al terminar solo quedan 2 reflexiones: A) DEBO hacerle caso a mi cabneza; B) Bardem, devolve el Oscar te afanaste. Tu papel sombrio y sin matices lo podria hacer tranquilamente Luciano Castro. Si, si, valoro tu maejo corporal y algun que otro gesto, pero aun sin haberla visto creeria que al viejito Holbrook de "into the wild" le afanron la maldita estatuita.
P.D.: NOMEGUSTANLOSCOEN!!!
P.D.2: Publico progre: DEJEN DE SOBREDIMENSIONARLOS.
Se agradece!

Tomás Sala dijo...

Estás furioso realmente Fernando. No coincido con lo de Bardem, el Oscar lo merece, "mete miedo".