lunes, 9 de junio de 2008

Entre dar la vuelta e irme al carajo




Ambivalentes sensaciones las de este fin de semana. Primero fue “S.O.S.Ex”, y luego vino “La ronda”.
Primero lo primero: Tambornino, no te comprendo. Pienso y analizo, y no entiendo cómo lográs filmar un guión tan endeble, una idea que parece interesante, pero que destruís a los cinco minutos de arrancado el film. Ya en tu debut (aunque fue compartido con Rodrigo Moreno y Ulises Rossell, quienes filmaron “El custodio” y “Sofacama” respectivamente, las cuales me gustaron), en esa ópera prima llamada “El descanso”, me hicieron ruido muchas cosas.
Por otra parte, dejame elogiar al menos tus contactos: no sólo conseguís financiación de tu escuelita (generoso Don Antín) y del INCAA (ay chicos, chicos), sino que además te hacés un lugarcito en la competencia oficial nacional del último Bafici, lugar que con más mérito pudieron ocupar “La rabia” o “Cordero de Dios”.
Ahora, además de los insufribles ochenta minutos a la vera del río, tormenta va, solcito viene, dirigís a dos potentes actrices del cine nacional con una pereza que irrita. Porque sino, ¿cómo se explica lo incómoda que se siente con cada línea que debe decir Ana Celentano, o bien lo ridícula que queda Camila Toker con las carcajadas que supuestamente caracterizan a su personaje? Por si fuera poco, el eje del relato está centrado en Pablo Ribba, un actor del que no dudo que puede dar más, pero que aquí da vida a un supuesto galán que le baja la caña a cualquiera, inmaduro y cliché, y de pronto sale con una confesión que intenta conmover, pero que a esa altura el film ya naufragó. Y el cuarto personaje, un actor oriental, no me explico cómo llego ahí. No es que sea un xenófobo, ni que me moleste la arbitrariedad del guión en que uno de los cuatro personajes sea extranjero, el tema es que actúa mal, y ni les cuento cuando se enoja…
Una de esas decepciones que sirven para alimentar a aquellos que defenestran al cine argentino.Aquí no los puedo ayudar, pero les aseguro que el panorama no es tan caótico.
Y luego de dicha advertencia, paso al segundo film. En este caso, a vos te digo Inés Braun, me pareció correcta y válida tu intención para con el género dela comedia. Tu ronda es desigual, y más allá del simple y concreto guión, lo irregular del círculo puede atribuirse a algunas actuaciones.
A ver: Sofía Castiglione abre la ronda. Es simpática, natural, y buena anfitriona. Se nota que te enamoraste de ella frente a cámara, pero su personaje no es tan interesante. Como sí lo es el de Mercedes Morán, una actriz con registros comunes a otros trabajos suyos, pero con un par de frases que siempre suenan bien en sus diversos roles, y nunca resta, su actuación suma en matices e interés sea cual sea el film en cuestión. Ahora, Fernán Mirás se la lleva a marzo. Su participación es mediocre, ni más ni menos. Leonora Balcarce está correcta, y su presencia también suma en general. Finalmente, como frutilla del postre, y del film, la revelación es el actor de teatro y dramaturgo Rafael Spregelburd. Ha nacido un comediante. Notable.
Con ellos a bordo, “La ronda” se aprecia y se disfruta en sus noventa y cinco minutos. Solo te pido, Inés Braun, mayor compromiso en tu próxima película. Pero confío en tu oficio.

1 comentario:

Fernando dijo...

Vi "La Ronda" y la verdad fue mucho menos de lo que esperaba. A ver, el elenco es parejo y bien elegidos (salvo Miras quien parece estar actuandpo en "El sodero de mi vida" o alguna otra tira de Pol-ka). La intencion del film tb. es buena, pero... no alcanza. Las historias son muy desparejas y algunos guiños "originales" (como las miraditas a camara complices de Sofia Gala) son injustificadas. Cuando llega la palabra "Fin", uno se queda como alelado. Si, la peli pasa rapido, pero no deja nada, de nada de nada...