miércoles, 3 de diciembre de 2008




“Aniceto” es “El romance del Aniceto y la Francisca” pero en ballet. Así de simple, y así de complejo. Porque si bien el guión de Leonardo Favio sobre el cuento de Zuhair Jury se mantiene prácticamente intacto, ahora en lugar de actores hay tres bailarines para darle vida al Aniceto, a la Francisca y a la Lucía. Y quien haya visto aquel film notable, puede mostrarse susceptible ante una nueva versión.
El desafío era grande, pero Favio lo consigue. Con una banda sonora increíble, del maestro Iván Wyszograd, una presencia única de Hernán Piquín como Aniceto, una fotografía de tonos fuertes y expresivos, y unos decorados notoriamente resaltados, artificiosos y bellos, a Favio sólo le resta hacer uso expresivo de sus encuadres, y contar su pequeña fábula como pocos.
Hay escenas maravillosas como el primer encuentro entre el Aniceto y la Francisca, o las riñas de gallos, con planos detalle increíbles, o la sublime escena en la que el Aniceto y la Lucía hacen el amor. El final es desgarrador, tal como en el film original, y las ausencias de Luppi, Elsa Daniel y María Vaner no se perciben, gracias al empeño y la entrega total de Piquín, Natalia Pelayo y Alejandra Baldoni.
Un Aniceto que vale la pena conocer, porque tras él hay un artista, que sabe combinar en el séptimo arte las cualidades justas de la música, la danza, la narración y el teatro.

No hay comentarios.: