sábado, 31 de mayo de 2008

Encantadora federación

Federación es un pueblo de la provincia de Entre Ríos que en los años setenta fue demolido e inundado, para la construcción de la represa de Salto Grande, por lo que sus habitantes debieron trasladarse en su totalidad a un nuevo territorio, cercano al anterior.
El excepcional y casi inverosímil hecho de trasladar un pueblo entero cual pieza de rompecabezas resulta, más allá de lo referido al análisis sociocultural y político, tan pintoresco como fantástico, en el sentido literal de la palabra. Por ello ya es un primer acierto el del realizador Nestor Frenkel, al enfocarse en las historias de los habitantes que al mudarse sienten un lógico desarraigo, cierta impotencia y hasta diría que varios, hoy día, pueden sentirse como actores sociales fundamentales de un proyecto que pudo haber resultado mucho más nocivo y cruel en comparación con el contexto actual. Es que Frenkel no sólo nos va a presentar a varios vecinos para que seamos partícipes de sus penas y nostalgias, sino que junto a ellos vamos a recorrer una y otra vez esa reconstrucción del pueblo de Federación, transformado hoy en un punto turístico de gran afluencia por el descubrimiento de las aguas termales.
"Construcción de una ciudad" es un fresco notable, con reminescencias de ese gran documental llamado "El cielo gira", de Mercedes Alvarez, en el cual también era un pueblo el contexto y eje central de varias historias de vida. Lo que logra en este caso Frenkel son pinceladas de sincero humor, de elogiable comedia, y no pocos momentos conmovedores. El modo en que elige (con un impecable trabajo de montaje) registrar a los habitantes, los testimonios que obtiene, las caras y los gestos que explota le dan al film una calidez y una simpleza entrañables.
Frenkel ya se había mostrado ducho en este tipo de trabajos, apreciable en su primera labor documental de "Buscando a Reynols".
Sin duda, vale la pena y, por estos días, el Malba es un buen lugar para encontrarla. No se van a arrepentir.

domingo, 18 de mayo de 2008

Lo que perdimos en el camino


Acaba de estrenarse directo en dvd el nuevo film de la danesa Susanne Bier, directora de dramas desgarradores como “Hermanos”, “Te quiero para siempre” o “Problemas de familia”, financiado por primera vez en su carrera por los Estados Unidos nada menos que por DreamWorks. Luego de recibir una nominación al Oscar por mejor film en idioma extranjero gracias a “Despues de la boda” (2007), Susanne Bier empezó a ser considerada como una interesante directora de melodramas y de historias trágicas, y fue Sam Mendes (Belleza americana) quien produjo su nuevo opus, “Cosas que perdimos en el camino”.
Halle Berry como una joven viuda que establece poco a poco una relación con el mejor amigo de su marido, un adicto a la heroína en la piel de Benicio Del Toro, y dos niños muy naturales y bien dirigidos, hijos de Berry y su fallecido esposo (el niño es el hijo de Berry en la realidad) son los protagonistas de esta interesante película de personajes conflictivos y sin rumbo.
El acierto de Bier es no llevar la historia en torno a las confusiones sentimentales de los protagonistas, y establecer el clásico dilema moral de hacerle o no caso al corazón cuando hay un ser querido fallecido recientemente. Por el contrario, lo interesante es cómo cuenta esa relación entre estos dos seres a los que sólo lo unía ese ser querido que ya no está.
Bier dirige muy bien, no sólo a todo el elenco (Halle Berry y Benicio Del Toro se lucen en sus roles) sino también a través de notables planos detalle, y encuadres muy bellos, sin perder jamás el sentido del relato.

Entre dos secuestros.


Cuanta atracción sienten los cineastas locales para con la época de los setenta, y también con la de 2001 y su crisis posterior. Y no es una crítica, pero hemos visto o leído de tantos proyectos en torno a esos tiempos difíciles que varios pueden tener un prejuicio con este film, que enlaza constantemente dos secuestros, ocurridos uno en los tiempos del Mundial ´78 y el otro en plena crisis de 2002. Pero hay una vuelta de tuerca en la historia que se propone contar Lucía Cedrón, una realizadora que debuta con el largo, tras ser multipremiada con su notable corto “En ausencia”. Se siente a lo largo del film en cuestión cómo Cedrón lo fue elaborando cuidadosamente, y de hecho se sabe que el guión tuve 33 versiones.
“Cordero de Dios” es una película que no está mal, pero que tampoco le genera demasiado al espectador. Hay algunos rebusques de la trama (las connotaciones de “cordero” no son muy felices), actuaciones poco convincentes como las de Malena Solda, Leonora Balcarce u Horacio Peña, personajes prescindibles como el de María Izquierdo, y algunos momentos logrados de la mano de Mercedes Morán y Jorge Marrale.
Cedrón ya tiene una carrera por delante (este film lo produjo Lita Stantic), su nombre es conocido en Europa, y probablemente funcione en Francia y España. Aquí se ubicó novena en la primera semana, pero no creo que siga la suerte de El nido vacío. Aún así, podemos apostar unas fichas a esta directora…

La Conspiración


Segunda película de Paul Haggis como director.
Antecedentes: guionista valorado, premiado y cotizado. Trabajó en varias de las últimas de Clint Eastwood, y se dio el gusto de dirigir un guión propio. Esa historia coral fue Vidas cruzadas, o Crash, la sorpresa de los Oscar 2005 al vencer como mejor Película a Secreto en la montaña.
A Vidas cruzadas se la recuerda más como un film polémico que como un valioso retrato de diversos personajes de Los Angeles. La potencia, los climas y la conmoción en varias de las secuencias de aquel film, lo llevaron a Haggis a intentar contar otra historia fuerte, delicada, pero además basada en un caso real, sobre la que leyó un artículo que inspiró su guión.
Se dice que Haggis le llevó el proyecto a Clint Eastwood nuevamente, y no era mala idea, porque hacen una excelente dupla director-guionista (Million Dollar Baby, Cartas desde Iwo Jima). Sin embargo, Haggis terminó dirigiéndola, y en los protagónicos ubicó a Tommy Lee Jones y a Charlize Theron.
Si el espectador ha visto la filmografía reciente de Eastwood, notará los climas que consigue y el trabajo con sus actores, y se dará cuenta que esta historia le hubiera venido como anillo al dedo, e inclusive el mismo Clint la hubiera podido protagonizar.
Pero Haggis solo parece haber acertado con las notables actuaciones (sobretodo la de Tommy Lee) ya que no consigue una película interesante en su totalidad, sino una suma de viejos tópicos y algunos lugares comunes sobre la sociedad estadounidense y la guerra de Irak.
Ademas resulta insoportable el cliché de la mujer policía discriminada por su propio entorno laboral (Theron), que casualmente puede conseguir mayor respeto al incriminarse en el caso del padre del soldado desaparecido al que le da vida Jones. Un film regular, con algunos momentos dignos, nada más.

sábado, 17 de mayo de 2008

Nido de cuervos


La que me faltaba ver de las cinco nominadas al Oscar como mejor Película, la ópera prima del guionista de la trilogía Bourne. Un debut con todas las luces para un cotizado escritor de la industria.
Lo cierto es que luego de ver Michael Clayton, debo afirmar que Gilroy consigue montar un thriller con lo mejor del suspenso que pudieron tener guiones suyos como Prueba de vida o El abogado del diablo, y mucha tensión al mejor estilo de Eclipse total, estos dos últimos dirigidos por Taylor Hackford (Ray.) Pero además de tejer una trama efectiva, ágil y certera, Gilroy se revela como un notable director de actores. El trío que conforman George Clooney (en la piel de Clayton), Tom Wilkinson (como el abogado que tiene trastornos) y Tilda Swinton (la ambiciosa funcionaria de la multinacional que desencadena el conflicto) es creíble y con momentos de lucimiento para cada uno de ellos en las escenas clave. Todos estuvieron nominados en los Oscar 2008, y Tilda Swinton fue la sorpresa al vencer como Actriz Secundaria, opacando a las favoritas Cate Blanchett y Ruby Dee. Hay que decir, nunca se sabe con la Academia, que Swinton está muy bien, pero no era para una estatuilla.
Es cierto que al género en sí no le aporta mucho, y hemos visto varios filmes del tipo muy logrados, pero me pregunto cómo la hubiera dirigido Michael Mann por ejemplo, tal vez el indicado del género para hacer de cada minuto, un film mayor, como El informante o Fuego contra fuego, por caso. Sin embargo Tony Gilroy consigue un puntapié inicial muy positivo tras las cámaras, y como espectador ya estoy ansioso por ver Duplicity, sobre los entramados de las corporaciones farmacéuticas, y con Julia Roberts y Phillip Seymour Hoffman en foco. Allí estaré, Sr. Gilroy.

viernes, 9 de mayo de 2008

लोस हेर्मनोस सीन unidos



Al salir del cine sólo pensé: "qué bueno poder contar este tipo de historias en la pantalla grande..." Un film tan cálido, tan sentido, y a la vez cínico, doloroso, intenso, pero bien contextualizado entre los límites de la comedia y el drama, sin llegar a ninguno de los extremos. Por allí va "La familia Savage", el segundo largo de esta notable directora pero sobretodo talentosa guionista, nominada en los últimos Oscar en Guión Original.
A los Savage los han eclipsado cierta "sorpresa" o revelación llamada "La joven vida de Juno", pero lo cierto es que ésta es una ¿comedia? muy bien planteada y dirigida, que conmueve y a la vez entretiene con las mejores armas, y si Tamara Jenkins brilla con sus líneas de diálogo y sus medidos encuadres, el mérito por la dirección actoral es un premio aparte. Mientras que Phillip Seymour Hoffman sigue demostrando que después del Oscar está eligiendo los mejores papeles que le puedan escribir (sino vean la última de Sidney Lumet o de Mike Nichols), no hay palabras suficientes para describir la inmensa labor de esa dúctil y expresiva actriz que es Laura Linney, con justicia nominada como mejor Actriz en los Oscar 2008. Realmente transmite una energía y una naturalidad únicas y, como bien expresó Diego Batlle en La Nación, "ilumina cada toma en la que aparece"; yo adhiero absolutamente. En tanto, Philip Bosco está muy bien en el difícil rol del padre de ambos, con algunas similitudes al personaje de Alan Arkin en "Pequeña Miss Sunshine".
Disfrutable película, que puede dejarnos con un sabor agridulce (por su trama), pero que con el correr de las cuadras que nos separan de nuestras casas, nos va gustando más y más. ¡Esa es la magia del cine!