martes, 30 de diciembre de 2008

Las elegidas



Luego de una encuesta más que interesante y variopinta, el film animado "Wall-E" fue el más votado en los respectivos top five de los lectores que respondieron la consigna.
Algunos no llegaron a nombrar cinco filmes, aduciendo que no hubo cinco películas merecedores de sus top fives; otros, no recordaban cinco buenas películas vistas este año en una sala de cine o en un dvd; y los que menos, no alcanzaron en el transcurso del año a ver cinco estrenos cinematográficos.
Otros títulos que le siguieron al film de Pixar/Disney son: "Batman, El caballero de la noche", ocupó el segundo puesto. Le siguieron parejos "Petroleo sangriento" y "Quémese después de leerse", "La familia Savage" y "La mujer sin cabeza".
Un poco más atrás, algunas menciones para "Sin lugar para los débiles", "Expiación, deseo y pecado", "Iron Man", y las nacionales "Aniceto" y "Leonera".
Con un voto nada más, también hubo consideración para "Get Smart", "The Fall", "Paranoid Park", "Los paranoicos", "Historias extraordinarias", "Hacia rutas salvajes", "Mamma Mia", "Juntos nada más" y "Un novio para mi mujer".
Gracias a los catorce lectores asiduos y no tanto de este espacio que, por momentos, intenta respirar cine. Seguiré en 2009, felicidades a todos, y a disfrutar del cine, que esta etapa veraniega trae títulos para todos los gustos.

martes, 23 de diciembre de 2008

Las inevitables de fin de año






No soy un crítico profesional que ha visto casi todo lo estrenado, ni he cubierto festival alguno. Pero tomando como base los filmes estrenados en este año, y basándome en mi conteo de treinta y nueve películas vistas en cine y cerca de cincuenta en dvd, aquí va mi top five.
El mismo es, claro está, sumamente subjetivo, y no hay influencias en base a mis gustos sobre un determinado director, actor o guionista. Simplemente, los cinco films que más me llegaron de este 2008.
A una la considero una obra maestra, a la siguiente, la mejor película argentina del año. Una tercera es un drama de notables climas y vueltas de tuerca, y también hay un thriller soberbio y una conmovedora comedia dramática.
Van por orden alfabético, ya de por sí es difícil elegir solo cinco.
A quienes deseen, son bienvenidos sus top five antes del 31. Pueden escribirme a correotomas@hotmail.com
Gracias, a quienes alguna vez pasaron por este espacio. Vamos por más!

Mis Cinco:
Expiación, deseo y pecado, de Joe Wright;
La Desconocida, de Giuseppe Tornatore;
La familia Savage, de Tamara Jenkins;
Leonera, de Pablo Trapero;
Un Secreto, de Claude Miller.

martes, 16 de diciembre de 2008

Anclados en el Sur

Anoche se entregaron por tercer año consecutivo los Premios Sur, otorgados por la Academia de Cine Argentino, y nuevamente pasaron desapercibidos, y particularmente, creo que saltaron a la luz varias y notables fallas y “sorpresas”.
Por empezar, una vez anunciadas las nominaciones, Leonardo Favio se dio de baja. Su “Aniceto” era de los films más nominados, y el artista pidió excluirse de los rubros principales: Película y Dirección. Si tenemos en cuenta que anoche “Aniceto” ganó en los 8 rubros en los que figuraba exceptuando los de Favio, es fácil deducir que si todo hubiese seguido su curso, la vencedora a mejor película y dirección sería “Aniceto”. Ausencia mediante, “La mujer sin cabeza” obtuvo dichas distinciones, pero Martel brilló por su ausencia. Ahora bien: ¿es digno en este caso para la realizadora (aunque lo mismo vale para Burman o Trapero si ganaban con sus filmes) recibir dichos premios “en lugar de…”? ¿Le corresponde a Favio “bajarse” de dichas categorías?

Me considero un buen opinólogo sobre entregas de premios, y al escuchar y leer sobre ellos, me doy cuenta de que sólo unos pocos tienen noción sobre cómo organizar un premio. En el sitio OtrosCines.com surgió la polémica sobre los Sur, y la mayoría llegó a la conclusión de que en la Argentina no hay premios dignos sobre el mundo del espectáculo. Si nos remitimos a los del séptimo arte, tanto los Clarín (en sus escasos rubros) como en los Cóndor se presentan en sus rubros desprolijidades, y se nota que a los jurados les falta ver cine.
Yo era optimista con la Academia. Creía que todo sería mejor organizado. Pero estos premios no empezaron bien. A fines de 2006, en la primera entrega, “Las manos” de Doria era la vencedora en una ceremonia apresurada en la que ni siquiera había estatuillas, sólo diplomas. Se había hablado de un trofeo diseñado por Pallarols, una transmisión importante, y una evidente movida de prensa, pero no es que exprese frivolidad porque en mi país no hay una entrega como la de los Oscar. Aunque sí esperaba ver rubros (NO TERNAS como se refiere toda la prensa vetusta de los medios, pues ya no hay practicamente categorías de tres nominados, sino de cuatro y hasta cinco) más pensados, con mayor variedad, con menos ignorados, y justos reconocimientos. Es lo que ocurre, con sus reparos seguramente, en los Goya, que brinda la Academia de Cine de España.

Después podemos hablar de opiniones personales. Creo que no se debe premiar a las revelaciones. Si surge un actor nuevo, y se destaca en su papel, que se lo considere como actor o actor secundario. Más de una vez un actor novato ha sido premiado como revelación, pero no reconocido como actor principal, y ayer ocurrió con Martina Gusmán. Valeria Bertucelli es una gran actriz, pero su labor en “Un novio para mi mujer” perdía con la entrega de la Julia que interpreta Gusmán en “Leonera”. En otras ocasiones, directamente se excluye a un nuevo actor del rubro a mejor actuación, y sólo se lo nomina en la revelación. Ocurrió el año pasado con Inés Efrón, por XXY. Su labor fue la mejor labor femenina del año, entonces que se la premie como mejor actriz y punto.
En menor medida, hay varios casos en Opera prima y en mejor Película, aunque el año pasado los Sur hicieron justicia. Premiaron a XXY como mejor Ópera prima, pero también fue justa merecedora de la máxima distinción.

¿Los olvidados?
Si “Los paranoicos” entraba por cronograma (ocurre que a veces no están dentro del período evaluado, y este año pasó con Silvia Pérez, nominada como mejor Actriz por Encarnación, un film ya mencionado en otras entregas de la temporada pasada) Daniel Hendler y Walter Jakob merecían nominación por sus roles sin duda. Al igual que los excelentes Leandro Castello, Luz Palazón y Mercédes Scapola por la injustamente bastardeada “Rancho aparte”, así como también Laura García por “Leonera” y los soberbios protagónicos de Bertucelli y Alterio para “Lluvia”. Otro que pudieron tener en cuenta es Rafael Spregelburd por “La ronda”.
Una lástima, pues se percibe que hay muchos nominados de films renombrados o “más vistos”, o bien categorías en las que hay nominados “por chapa” o trayectoria, y se olvida a verdaderos merecedores. Se sabe que los premios siempre son injustos, parciales, polémicos, y que uno puede estar o no de acuerdo, pero como espectador de cine y como conocedor de las áreas que dan vida a una película, siempre los premios del cine argentino me dejan un sabor amargo, sin excepción.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Dulce y melancólico


No esperaba mucho de “Los paranoicos”. Fui a verla por curiosidad, pues a un conocido le había gustado mucho. Salí muy conforme. Me encontré con la mejor actuación de Daniel Hendler hasta el momento. Básicamente, quien hable de que siempre hace lo mismo, sólo ha visto uno o dos films de él. Lo que hace con su criatura Gauna es digno de un actor profesional que sabe hacer usos de sus condiciones y que entrega todo en pos del film. De Jazmín Stuart, rescaté a una buena partenaire del propio Hendler, con interesantes cualidades para los roles descontracturados, como nunca se la ha visto. Sobre Walter Jacob puedo decir que ha brindado un valioso rol secundario, ubicado como contrafigura rica e intensa del personaje de Gauna.
Evidentemente, Gabriel Medina es un buen director de actores. Y empieza su carrera como realizador con el pie derecho. Porque además, el film pasa los cien minutos y nunca aburre, y uno ciertamente la pasa bien, lo disfruta, por lo que es evidente que Medina sabe manejar los tempos más que bien.
Hay varias escenas de lograda tensión, sobretodo la del duelo entre amigos frente a un videojuego, o algunos momentos en que parece que el romanticismo va a ceder, entre Stuart y Hendler, y es allí, en esas escenas, en las que todo funciona a la perfección: los actores, la puesta, el clima, la música.
“Los paranoicos” es una película fresca, que no se hunde en los clichés de “personaje que no sabe que hacer se droga y busca su destino” ni en la típica histeria de “chico melancólico conoce a chica apática y no se sabe bien hasta donde se quieren”. Es un producto sumamente pensado, trabajado y organizado. Hay una historia clara, y un tratamiento de personajes notable. Ojalá Medina siga al menos un film más por este camino, porque como espectador tengo la sensación de que aún hay mucha tinta en el tintero para este personal director.



“Aniceto” es “El romance del Aniceto y la Francisca” pero en ballet. Así de simple, y así de complejo. Porque si bien el guión de Leonardo Favio sobre el cuento de Zuhair Jury se mantiene prácticamente intacto, ahora en lugar de actores hay tres bailarines para darle vida al Aniceto, a la Francisca y a la Lucía. Y quien haya visto aquel film notable, puede mostrarse susceptible ante una nueva versión.
El desafío era grande, pero Favio lo consigue. Con una banda sonora increíble, del maestro Iván Wyszograd, una presencia única de Hernán Piquín como Aniceto, una fotografía de tonos fuertes y expresivos, y unos decorados notoriamente resaltados, artificiosos y bellos, a Favio sólo le resta hacer uso expresivo de sus encuadres, y contar su pequeña fábula como pocos.
Hay escenas maravillosas como el primer encuentro entre el Aniceto y la Francisca, o las riñas de gallos, con planos detalle increíbles, o la sublime escena en la que el Aniceto y la Lucía hacen el amor. El final es desgarrador, tal como en el film original, y las ausencias de Luppi, Elsa Daniel y María Vaner no se perciben, gracias al empeño y la entrega total de Piquín, Natalia Pelayo y Alejandra Baldoni.
Un Aniceto que vale la pena conocer, porque tras él hay un artista, que sabe combinar en el séptimo arte las cualidades justas de la música, la danza, la narración y el teatro.

Refracción y reflexión, sobre “La cámara oscura”


El cuarto film de María Victoria Menis habla de una mujer poco agraciada, que sufre la discriminación desde niña, por parte de su madre, y luego crece aislada de la juventud, hasta casarse con un hombre que la elige por sobre sus hermanas, sin duda más bellas, aunque el espectador no sabrá el motivo por el este hombre la elige. Así, Gertrudis cría a cuatro hijos, pero su función en el hogar es la de cocinar y servir a su familia como si fuera una fiel empleada doméstica.
El problema de los personajes retratados por Menis es que son demasiado fríos, inexpresivos y poco interesantes. No hay secretos, ni matices, ni intenciones marcadas, ni dilemas, y es notable en el rol protagónico. A Gertrudis, interpretada por la actriz de teatro Mirta Bogdasarian, la vemos siempre como un ser callado, sumiso, curioso, y siempre en segundo plano. Pero rara vez sabemos qué es lo que siente, cuales son sus expectativas, deseos, frustraciones. Apenas si cruza palabra con su marido, o con sus hijos. Y si bien el primer caso puede referir a una extraña relación, resulta cuanto menos dudoso, sino poco creíble, que por más ambiguo y ermitaño que sea en su accionar, esta mujer no exprese nada en relación a sus hijos, justamente por ser una madre, más allá de su fealdad.
Es por ello que este film se vuelve demasiado distante, y ni siquiera resulta interesante la relación que plantea la trama entre Gertrudis y ese fotógrafo que descubre en ella otra concepción de la belleza, en un rol al que el actor francés Patrick Dell’Isola –¿qué necesidad de que sea un actor extranjero?- no le aporta nada, y entre ambos no surge un ápice de carisma, o de conexión.
Aún así, es valioso el aporte del diseño de producción, de la fotografía, de la banda sonora, e inclusive las buenas intenciones de Menis, que se perciben, aunque los resultados no sean los mejores.