jueves, 5 de febrero de 2009

Cinderella Man, sobre EL LUCHADOR, de DARREN ARONOFSKY


Expectativas

•Los múltiples elogios (y premios) a la labor de Mickey Rourke.
•El premio principal del Festival de Venecia para el film.

Transición: sólo me gustaron breves escenas, como la que Rourke “se luce” vendiendo en un almacén, o su mea culpa ante su hija, o la conexión que se da entre él y Marisa Tomei en las cuatro o cinco escenas que comparten.

Créditos: buen broche con el tema final de Bruce Springsteen. No me gustó el film, y acá cierro, fiel a mi idea de encarar los comentarios de films vistos este año.
Rourke está correcto: no le den el Oscar.

2 comentarios:

Fernando dijo...

QUE BOFE!!!!

QUE INFLADA ESTA ESTA PELICULA!!!

QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE SI NO ES POR EL FISICO PORQUE NOMINARON A TOMEI!!!

LO UNICO (y esto es real) QUE ME GUSTO ES LA ESCENA DE LA CUCHILLA DE LA MAQUINA FIAMBRERA Y LA ESCENA DE ROURKE CON SU HIJA.

Tomás Sala dijo...

Coincido, pero la escena con la hija no logra conmoverme, y estoy seguro que era la idea del guionista, y posteriormente del realizador. Sí me gustó mucho la larga escena de Rourke ganándose la vida en el almacén, que culmina con la máquina de la cuchilla.