miércoles, 13 de mayo de 2009

Los mejores años de nuestras vidas, sobre "Two for the Road", de Stanley Donen


Hace un tiempo, hablando con una persona de confianza sobre mis intereses como estudiante de dirección de cine, le comentaba de mi atracción por las tramas en las que rigen los encuentros y desencuentros de personajes, más allá de los motivos que los llevan a unirse y a separarse en cada film. Y me recomendaron una película del año 1967, dirigida por el realizador de Charada, Stanley Donen.


Me encontré entonces con una encantadora pareja que se conoce, se enamora, discute, viaja con su hijo, se separa, y finalmente... De la mano de Audrey Hepburn y Albert Finney, Donen los lleva y trae en el tiempo, con continuos cambios de look (sobretodo de peinados) y en ocasiones, con pintorescos personajes secundarios, y siempre bajo paisajes cálidos y bellos de Europa, en viajes por la carretera que son los que bautizan con justicia al film: Two for the Road.


En su momento, el guión fue nominado por el Oscar, sin embargo se omitió el notable trabajo de un oficio y entrega totales que brinda Stanley Donen. Two for the Road es una road movie sumamente innovadora, en el mejor estilo de El graduado/Mike Nichols y Perdidos en la noche/John Schlesinger. Donen utiliza sin miedos ni pudor agresivos zoom in y zoom outs, encuadres virtuosos, planos detalle poderosos, y alturas de cámara de un amplio rango de variación. Y se vale de un montaje rico en detalles y en objetos en común o zonas de cuadro que nos llevan del presente al pasado de la pareja, o viceversa.


El ritmo es vertiginoso, y Hepburn/Finney nos van contando su historia con mínimas referencias, pues enseguida, y por movimiento de cámara, ya estamos en ese pasado al que hacían referencia. Entre ellos, además, hay una química notable, una conexión intensa gracias a la cual ninguno busca sobresalir ante el otro.


Two for the Road merece el descubrimiento/revisionado, así como también valorarlo como un film que en esa época ya hablaba con inteligencia de esas relaciones tan particulares y complejas a las cuales se les llama amor.