jueves, 18 de junio de 2009

Alejandro Doria


Enrique Pinti, actor cómico de nuestro país, lo acaba de dejar bien claro en una entrevista en la Legislatura Porteña, donde fue a velar a su colega Fernando Peña, también fallecido en este día gris para la cultura nacional: "los actores queríamos que cualquier director sea como Doria." Y es que este realizador de 72 años, fallecido a causa de una neumonía crónica, era celebrado por sus dotes de notable director de actores.

Su último film estrenado fue Las manos (2006), ganadora del Goya al mejor film extranjero. Con su sello, nos legó diez films que enriquecen la historia del cine argentino. Desde su ópera prima, Proceso a la infamia (1974), pasando por Contragolpe y Las islas (ambas de 1979), Los miedos (1980), Los pasajeros del jardín (1982), sobre la novela homónima de Beatriz Guido, escritora y guionista, esposa de Leopoldo Torre Nilsson, la conmovedora Darse cuenta (1984), Sofía (1987) y Cien veces no debo (1990). Pero seguramente será recordado por esa película emblemática, ya un clásico del cine argentino, como Esperando la carroza (1985), un proyectó que nació de la obra teatral homónima, y que Doria supo plasmar en celuloide con los mejores recursos y, fiel a su estilo, un elenco soberbio de actores, hoy de raza: Antonio Gasalla, China Zorrilla, Betiana Blum, Luis Brandoni, Juan Manuel Tenuta, Mónica Villa, Lidia Catalano y Darío Grandinetti.

Actualmente, trabajaba en la adaptación de la primera novela de la autora de Las viudas de los jueves, Claudia Piñeiro, titulada Tuya. Para ese film, ya tenía "apalabrado" el protagónico de Erica Rivas, quien privilegió trabajar con Doria ante el ofrecimiento del rol protagónico de la comedia televisiva Los exitosos Pells, de actual emisión, con éxito, por la pantalla de TeLeFé.

En la industria dicen que no era fácil, que era severo, riguroso, obsesivo. Del mismo modo que los actores hablan de él con un cariño y una catarata de elogios.

Hace instantes, la diva del cine argentino por excelencia, Graciela Borges, lo recordaba acongojada y sorprendida, pero con lucidez y respeto, con justicia, porque Alejandro Doria era un gran director, no sólo de cine, sino también de tv, gracias a ciertas miniseries que trascendieron el género.

Desde este humilde espacio, dejo por escrito parte de esa cosecha artística que sembró como pocos. Luz, cámara, y recuerdos, recuerdos vivos, ¡acción!

lunes, 15 de junio de 2009

Cosas que perdimos en el fuego, sobre "Lejos de la tierra quemada", de Guillermo Arriaga











En la carrera de todo guionista, pareciera estar escrito que si éste triunfa con uno o varios guiones, el siguiente paso es la dirección. En el particular caso de Guillermo Arriaga, se sabe de sus diferencias irreconciliables con el director Alejandro González Iñárritu, y de su ruptura luego de tres asociaciones exitosas y de calidad: Amores perros, 21 gramos y Babel. Arriaga ha expresado su desilusión en relación a la dirección de esos films, ya que él entendía que podría haberse desarrollado un trabajo conjunto entre la realización y el guión, desde Amores perros en adelante. Pero así como ha mostrado sus inquietudes y expresado sus principios (él no se considera guionista, sino escritor, pues un guión es a su modo de ver, literatura, sin más), ha sabido construir paralelamente su carrera en el cine, adaptando dos novelas propias para otros directores mexicanos, y hasta escribiendo la que fuera la ópera prima como realizador de Tommy Lee Jones, Los tres entierros de Melquíades Estrada. Y como si todo ello fuera poco, por ese film obtuvo el premio a mejor Guión en Cannes 2007, y consiguió su única nominación al Oscar hasta el momento por el guión de Babel.




Luego de la ruptura con Iñárritu, se impuso un nuevo camino, en el que pudo plasmar esas ansias por dirigir, previa escritura del guión. El proyecto contó con la producción de varios estudios y de la actriz Charlize Theron, quien además se ubicó en el protagónico, junto a la espléndida Kim Basinger. Así surgió Lejos de la tierra quemada.




Con estructura coral, fiel a su estilo, Arriaga está lejos de repetirse, y en cada personaje y entramado, su inventiva y desarrollo es notable. No es oportuno sintetizar la trama, es mejor sumergirse y "perderse" a los primeros minutos, con varias madejas desovilladas, sin puntos de conexión. Poco a poco, Arriaga se vuelve generoso y empieza a develar ciertas uniones entre el pasado y presente de unos y otros, en esta historia en la que hay dos familias, infidelidades, secretos, relaciones de padres e hijos dificultosas, pasión y venganza.




Lejos de la tierra quemada cuenta con un sobrio elenco, y al dúo femenino protagónico, se deben sumar las notables labores de Jennifer Lawrence, John Corbett, Joaquim de Almeida, J.D. Pardo y Robin Tunney.




Arriaga no cuenta con Rodrigo Prieto ni con Santaolalla para la fotografía y la banda sonora características en la filmografía de Iñárritu, pero sabe rodearse nada menos que de Robert Elswitt (Oscar a mejor Fotografía por Petroleo sangriento/Pozos de ambición) y Hans Zimmer en la partitura original.




Es momento de que este guionista y director despegue más de la plataforma actual, e incursione en otro tipo de estructuras que, a la vez, le permitan diferenciarse de su "enemigo íntimo". De momento, ha empezado con el pie derecho. Arriaga demuestra aquí que sabe generar tensión, dramatismo y emoción. O sea, conoce bastante bien varias herramientas dignas del séptimo arte.




martes, 9 de junio de 2009

Noche de estreno

En el día de ayer, lunes 8 de junio del corriente, los alumnos de 3º Año de la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica, nos dimos el gusto de mostrar nuestro cortometrajes de ficción realizados en soporte 16 mm. Los mismos corresponden a las cátedras de las áreas de Realización, Guión, Producción, Montaje, Sonido y Fotografía, del 2º año, cursado en 2.008.
Para la mayoría de los alumnos, fue una experiencia nueva, en la que pudimos compartir a sala llena (250 butacas) nuestros trabajos curriculares, y verlos como espectadores al igual que nuestros familiares, amigos, actores y diversas personas que colaboraron en las distintas etapas de los cortos.
Un agradecimiento en especial al Espacio Cine Gaumont KM O, el complejo que depende del I.N.C.A.A., y a las autoridades, que nos brindaron un generoso espacio de tres horas, cediendo funciones de películas comerciales, para nuestra proyección.
A continuación, los diez cortos proyectados, y sus respectivos realizadores: Dice que no sabe, Valeria Sartori; El sueño de los justos, Agostina Bryk; El encargo, Gonzalo Echagüe; El último viaje de Gulliver, Gustavo Cornaglia; Herencia, Martín Ghiglione; La historia del Niño y su Pájaro, Francisco Márquez; PutaMadre, Valentina Miño Savanco; Regreso a Menester, Carolina Carrillo; Sea una familia feliz, Andrea Testa; Anticuario, de quien suscribe, Tomás Sala.

martes, 2 de junio de 2009

El amor y el espanto, sobre The reader, de Stephen Daldry


Finalmente vi The reader/El lector. Imagínense que al ser dirigida por Stephen Daldry, y protagonizada por Kate Winslet, mis expectativas eran demasiadas, y resistí la tentación de verla en copia "pirata" para darme el gusto de disfrutarla en la gran pantalla. Claro que por esas cosas de las distribuidoras, recién en mayo llegó a nuestro país, demorado estreno para un film que había sido nominado al Oscar como mejor Película. En su momento me di el gusto de ver las restantes cuatro candidatas también en cine, así que The reader no iba a ser la excepción.
Es cierto que en cuestiones de aspectos formales, el film está muy bien. No voy a utilizar mi espacio para llenar renglones "juzgando" algunos ridiculeces que ponen en su boca los críticos más papistas que el Papa, afirmando que ésta es una película digna de la Academia, para seducir a un determinado público, con un rigor puesto en tela de juicio, con temas tratados de modo "amable", "cordial" o "sin profundidad". Los que sentimos pasión por el cine ya sabemos que cuando un film trata temas "delicados" allí estarán los críticos, siempre dispuestos a citar grandes autores (siempre Resnais y su Noche y niebla el santo evangelio) y a darnos lección de cómo un cineasta debe manejar ciertos temas, y cierta moralina que despiden en sus "críticas". Los invito nomás a ingresar a http://www.otroscines.com/ y leer la lamentable reseña de Diego Batlle sobre el film, y las reacciones y acertadas réplicas, en general, de sus lectores.
Pero yendo a lo que generó en mí, The reader, percibo, no fue filmada con la misma pasión con que Daldry sí lo hizo en sus anteriores, y excelentes (sí, excelentes, esto es subjetivo, y lo aclaro porque hay tantos que odian a Daldry sin argumentos) Las horas y Billy Elliot. Si bien sigue sin fallar en elecciones imprescindibles como el casting, y en aspectos secundarios pero notables como la banda sonora, la fotografía y el diseño de producción, El lector es una película que, como leí varias veces, puede ganar en segundos visionados. Uno la ve por primera vez, y le queda una sensación amarga, triste (por la trama en sí), pero también cierta sensación de haber visto un film de difícil digestión. Hay una mesura y una contención a lo largo de todo el metraje, de la que Daldry se hace cargo y es coherente, a diferencia de sus anteriores trabajos, y esto se nota (y habla bien de él, de su trabajo y de su tratamiento visual y formal) en los trabajos del elenco y en sus encuadres y puestas de cámara.
David Kross se carga el film al hombro, y su rol es interpretado con un talento que está al nivel del papel "más importante" hasta el momento en la carrera de Kate Winslet. Lo de Kate es una actuación compleja, de esas interpretaciones que uno no duda en elogiar y premiar. El suyo es un rol con un pasado omnipresente, y un presente frágil y tierno, y Winslet sabe armonizar ambos, y demuestra que es una actriz notable en ciertas miradas o ante determinadas acusaciones. ¿Merecía el Oscar? Como espectador, me cuesta sentirme atraído por este tipo de actuación, en relación a otro tipo de personajes, más viscerales y sanguíneos, de mayor expresividad y actitud, y por ello se impone en mi mente, en esa competencia, la estupenda Anne Hathaway en Rachel getting married. Aunque ya le llegará su turno. Winslet sabe de eso.
Lena Olin da una clase de profesionalismo en breves minutos, y Ralph Fiennes gana presencia y fuerza en los tramos finales, ya que en la primera parte está bastante desdibujado.
Veremos qué pasa con The reader en el futuro. De momento, es un interesante film.