lunes, 10 de mayo de 2010

A SINGLE MAN / SÓLO UN HOMBRE, de Tom Ford


El 22 de abril del corriente, se estrenó en mi país A Single Man, bautizada aquí como Sólo un hombre. Y mis ansias por verla venían creciendo desde que su protagonista, Colin Firth, fuera premiado con la Copa Volpi al mejor actor en el Festival de Venecia, en septiembre de 2009. Por otra parte, era la ópera prima del diseñador de moda Tom Ford, y los elogios hacia él no tardaron en expandirse a lo largo del mapa mundial.

Sólo un hombre se ubica entre esos filmes de estudiada factura, donde desde el diseño de producción hasta la banda sonora, pasando por la fotografía y el vestuario, brillan por su presencia en relación al espacio temporal de la trama.
Basada en la novela de Chistopher Isherwood, la adaptación se centra en la vida del profesor de literatura George Falconer, quien deprimido por la muerte de su pareja Jim (Matthew Goode), decide ponerle fin a su propia vida, mientras rememora momentos felices en concubinato. En esos días decisivos, deberá enfrentarse con una amiga que lo desea, en la piel de una breve pero precisa participación de Julianne Moore, y el flirteo con un alumno de su clase, en el rol de Nicholas Hoult, el carismático partenaire de Hugh Grant en Un gran chico.

A Single Man está tan bien filmada, tan precisamente dirigida, con un elenco tan medido y correcto, pero por otro lado pierde en emoción y en dramatismo. Firth está muy bien, pero no deja de encarnar a un personaje bastante meditado y contenido, y ello se percibe hasta en las escenas de mayor sensualidad, o en la química lograda a medias con la amiga que encarna Julianne Moore. Por momentos, recuerda a aquel film protagonizado por esta última, Lejos del paraíso, y la sensación como espectador es similar.

Ford consigue un melodrama gélido, con buenas intenciones y los mejores recursos, pero promediando el film, hay escenas soporíferas que restan al producto final. Y la trama carece de giros y situaciones de mayor relevancia, por lo cual, a la media hora de visionado, ya está prácticamente todo dicho.

5 comentarios:

Xim dijo...

No estoy de acuerdo con tu comentario, la vi el pasado sábado y me pareció fascinante, pero para gustos colores obviamente...

SaLu2

Xim

ArturO dijo...

Concuerdo.. a mi el film (aunque para mi su hermana directa es Las Horas) me encantó. Tal vez sea muy calmado pero aun así resalta sobre muchos y deja gran sabor de boca. Y Firth merecia ese Oscar al igual que su olvidada Banda Sonora.

Fernando dijo...

La banda de sonido subraya en todo momento es insoportable.
No acompaña, "editorializa" la dramaturgia.
Que necesidad de que adelantes que la amiga lo desea?
Respecto al dato del nene de Un gran chico que buena perlita. No sabia que era el!!!

Fernando dijo...

El personaje no es feliz y está angustiado, pero la película está llena de cosas bonitas y resplandecientes (desde las casas y jardines hasta los jóvenes que merodean al protagonista). Tiene una estética muy publicitaria, y la película termina resultando superficial. La salvan C. Firth, que está muy bien, y J. Moore, por supuesto, una diosa.

Rodrigo Moral dijo...

A mí me llegó.
Un elenco superior, técnicamente precisa, un guión que la recarga de emociones (quizá, si la película tiene una falla, es como bien has dicho el manejo de estas emociones, pero no porque falten, sino porque sobran) y una destacada musicalización (como leí ahí arriba) de (si mal no recuerdo) Abel Korzeniowski y Shigeru Umebayashi. La tengo en la computadora, aclaro.

No pude evitar comprarla. Me pareció encantadora. Imita mucho el cine asiático/europeo, es sensual, intensa. Es, realmente, un parto (en el buen sentido, eh).

El Oscar de Jeff Bridges me pareció (ganándole a Firth) tan horroroso como el No-Oscar de Jeff Bridges por Big Lebowski.

Como digo siempre, "se los dan cuando no se los deben dar". A Firth se lo estarán dando en unas semanas por un rol que no es el mejor de su carrera, aunque sí el mejor del año.

¡Saludos!